Oliveira más antigua de Portugal nació 3350 años

Las obras de la represa del Alqueva abrieron una oportunidad única para que fueran abatidas cientos de árboles y probar un método de datación de los olivos milenarios.

Una mezcla de respeto y la confusión son inevitables cuando se observa uno de los seres vivos más antiguos de Portugal. Fue recientemente fechado como teniendo la espantosa edad de 3350 años, como se puede leer en la página online del Instituto de Conservación de la Naturaleza y Bosques. Es un olivo. Su sombra, ciertamente, acogió celtas, iberos, lusitanos, celtiberos, cónios, romanos, visigodos, alanos o árabes que se alimentaron de las aceitunas que produjo. Es contemporánea del faraón Ramsés II y de Moisés (1250 años a. C.).

Continúa de pie y produce aceituna en la parroquia de Mouriscas, municipio de Abrantes, revelando un estado vegetativo que le permite añadir más unos siglos a su tan larga existencia si, sin embargo, las acciones del hombre no la reducen a leña.

La datación fue científicamente comprobada en 2016 por el profesor de la Universidad de Trás-os-Montes y Alto Douro (UTAD) José Penetra Louzada, que descubrió el único método existente a nivel mundial para fechar árboles antiguos cuando su interior se encuentra hueco, como es el caso de los olivos milenarios.

Desde 2008, año en que se registró la patente, la UTAD "ya dató más de un centenar de olivos milenarios", adelantó al PÚBLICO José Louzada. Entre los ejemplares observados, se encuentra el "árbol de las Mouriscas que está entre las más antiguas del mundo", subraya el docente. Antes de esta copia fue el primero en la lista portuguesa "otro olivo en Santa Iria da Azoia, con 2850 años, que estaba en peligro de ser cortado para ensanchar una rotonda", dice. La población se movió para que fuese fechada y hoy la comunidad se enorgulle de su árbol, que dejó de ser vista como un "obstáculo". No faltan placas a señalar el sitio a los visitantes.

Para la investigación del nuevo método de datación fueron decisivas las obras de la represa del Alqueva y la construcción de autopistas en el Alentejo, refiere el docente, destacando la necesidad que hubo en "derribar muchos cientos de árboles que quedaron disponibles para elaborar el estudio, durante más de una década de trabajo.

Los dos métodos de datación hasta entonces existentes tenían como base la identificación y conteo de los anillos o el análisis de radiocarbono de la madera formada en los primeros años de vida. Sin embargo, la observación implicaba dañar parte de los troncos. Y ninguno de ellos funcionaba con los olivos milenarios por estar huecos. Louzada desarrolló una fórmula matemática para su datación que no daña las especies y se basa en patrones de crecimiento a través de mediciones del diámetro, altura y perímetro de los olivos.

Para asegurarse de que el método estándar definido para los olivos era correcto, pidieron la colaboración del Instituto Tecnológico y Nuclear para hacer datación a carbono 14, y se verificó que "coincidía al 100%", acentuó el experto.

Árboles a la venta

El desafío para la obtención de un nuevo método que se adecuara a los olivos fue lanzado por Soares dos Reis, propietario de una empresa de venta de árboles milenarios. En un momento dado, cuando pretendía exportar ejemplares al extranjero, se enfrentaba a la exigencia del comprador de un certificado sobre la edad de los árboles pasado por una entidad creíble e independiente.

"Toda la investigación, incluyendo el suministro de ejemplares para estudio, registro de la patente, todo fue pagado por mi empresa", adelantó al PÚBLICO Soares dos Reis. La patente de este método está registrada en la proporción del 50% para UTAD y el 50% en nombre personal del empresario.

Soares de los Reyes dice que está ligado al trasplante de árboles, en especial olivos, hace más de 15 años. Y fue para distinguirse de la competencia en este comercio que financió la investigación de un nuevo método de datación. "Así agrego un certificado de edad al olivo vendida al cliente mediante un método patentado que tiene apenas un margen de error del 2%", señala Soares dos Reis, subrayando la importancia de la construcción de la represa del Alqueva en este proceso y de otras obras públicas. "Se llevaron al inicio de millones de olivos que hasta esa fecha era impensable ser removidos", revela el empresario, subrayando que en este número "se encontraban miles de árboles centenarios y milenarios cuyo destino sería la destrucción para leña." "En cuanto a los árboles milenarios dice que ha negociado" sólo unas decenas "con destino a España, a la que se ha convertido en una de las ciudades más pobladas de España, Francia y Dubai, esencialmente.

En realidad, la casi totalidad de los árboles milenarios "son zambujeiros, también conocidos por olivos bravos que fueron injertados" para producir un fruto mayor y de esta forma obtener más volumen de aceite, señala José Louzada, destacando la "capacidad de regeneración prácticamente infinita" especies.

Es obvio que las células iniciales de un olivo milenario "no están allí, ya murieron hace muchos siglos, pero hubo una regeneración y de esta forma vive casi perpetuamente", explica.

El olivo de Mouriscas es originariamente un zambujeiro que fue injertado y produce dos calidades de aceituna. Cuando se sospechaba que podría ser el más antiguo de Portugal, un grupo de ciudadanos de esta parroquia pidió que el árbol era anticuado, y certificado. El investigador de la UTAD, junto con la empresa Oliveiras Milenares, hicieron la recogida de los elementos y fue confirmado que tiene la edad de 3350 años. El certificado se concedió en septiembre de 2016.

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